
El senador catamarqueño Flavio Fama defendió su voto positivo a la Ley de Inocencia Fiscal, pero expresó su malestar porque la norma terminó beneficiando a funcionarios públicos y a sus familiares. Aseguró que su bloque había impulsado modificaciones para evitar ese alcance, aunque no prosperaron.

El senador nacional por Catamarca, Flavio Fama, se refirió al debate en torno a la Ley de Inocencia Fiscal y defendió su voto afirmativo, aunque reconoció su descontento con el alcance que finalmente tuvo la norma. Según explicó, el texto sancionado terminó beneficiando a funcionarios públicos y a sus familiares, algo que su espacio político había intentado impedir durante la discusión legislativa.
Consultado sobre su voto, Fama fue categórico: “La voté positivamente. La voté positivamente”. Sin embargo, señaló que su bloque insistió en incorporar una cláusula que vedara el acceso a los beneficios de la ley para funcionarios y familiares directos. “Me dio mucha bronca. Porque en su momento insistimos en que esté vedada para los funcionarios públicos y sus familiares”, afirmó.
El legislador sostuvo que la propuesta no prosperó en las negociaciones parlamentarias y remarcó que el texto final fue el resultado de los acuerdos entre los distintos bloques. “Las leyes a veces terminan siendo lo que uno puede, no todo lo que uno quiere, pero la voté, y eso es lo importante. La verdad me dio mucha bronca”, expresó.
Fama aclaró que no existió un pedido formal para mantener ese punto fuera del proyecto y señaló que no atribuye la decisión exclusivamente al oficialismo. “No recuerdo exactamente los pormenores, pero sí recuerdo que lo vimos al tema y dijimos: ‘Viste que nosotros estábamos proponiendo esto, qué macana que hicimos con esto’”, comentó.
La Ley de Inocencia Fiscal fue aprobada a fines de 2025, promulgada por el Poder Ejecutivo y entró en vigencia el 2 de enero de 2026. En los últimos días volvió al centro del debate público debido a cuestionamientos por el alcance de los beneficios previstos en la normativa.
El ministro de Economía presentó la hoja de ruta para cumplir con los pagos de deuda hasta 2027 y aseguró que el país ya puede volver a emitir bonos en los mercados internacionales, aunque aclaró que se trata de una opción y no de un objetivo central. También prometió alcanzar la categoría de investment grade para 2031.

El equipo económico encabezado por el ministro Luis Caputo presentó este lunes el programa financiero con el que el Gobierno planea afrontar los compromisos de deuda hasta el final del mandato del presidente Javier Milei. En el corto plazo, Argentina deberá enfrentar vencimientos por 4.300 millones de dólares este jueves 9 de julio ante bonistas privados.
En ese contexto, Caputo afirmó que el país ya está en condiciones de volver a tomar deuda y emitir bonos en los mercados internacionales, aunque aclaró que se trata de “una opción” y no de un objetivo en sí mismo. Además, prometió que buscará que Argentina alcance la categoría de investment grade para 2031, año en el que finalizaría un eventual segundo mandato de Milei.
El ministro estuvo acompañado por el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, quienes detallaron el programa financiero 2026-2027 con el objetivo de transmitir certidumbre al mercado y reducir la volatilidad. Según explicaron, el financiamiento de 2026 ya está sobrecumplido y dejará un excedente de 3.700 millones de dólares para 2027, lo que hará que los pagos del próximo año sean “menos desafiantes”.
El esquema presentado se basa en un “programa financiero conservador”, centrado en la acumulación de colchones de liquidez en 2026 para facilitar el cumplimiento de las metas posteriores. Entre las fuentes de financiamiento se destacan la renovación de REPOS, licitaciones y acuerdos con organismos multilaterales.
Uno de los puntos centrales del anuncio fue demostrar que el financiamiento “está completamente cerrado” para 2026 y 2027. Esta señal contribuyó a una nueva baja del riesgo país, que descendió a la zona de los 415 puntos, reflejando mayor confianza de los inversores.
Furiase explicó que el próximo año será “menos desafiante” en términos de financiamiento y que eso permitirá “sacar tensión e incertidumbre”, factores que el Gobierno vincula directamente con la baja del riesgo país y la inflación. También aclaró que el endeudamiento bajo legislación extranjera es solo una alternativa y que no están obligados a emitir bonos si las tasas no resultan convenientes.
Entre los instrumentos utilizados por Economía se destacan dos bonos en dólares con vencimiento en 2027 y 2028, cuyos cupos de hasta 2.000 millones de dólares ya fueron completados. Además, el Gobierno obtuvo créditos del Banco Mundial y del BID por un total de 1.750 millones de dólares, que servirán como garantía para préstamos con bancos privados.
Finalmente, la ampliación de REPOS anunciada por el Banco Central hasta 2028 redujo los compromisos del año electoral y reforzó la capacidad de maniobra financiera del Gobierno.
Gianni Infantino explicó cómo se resolvió la suspensión de la sanción contra Folarin Balogun y aseguró que los órganos disciplinarios de la FIFA actuaron de manera independiente. También confirmó que habló con Donald Trump, pero aclaró que esa conversación no influyó en la decisión.

La situación disciplinaria de Folarin Balogun continúa generando repercusiones en el Mundial 2026 y ahora fue Gianni Infantino quien salió a fijar la posición oficial de la FIFA. A través de un comunicado, el presidente del organismo defendió la independencia de los órganos judiciales y explicó cómo se tomó la decisión de suspender la sanción que pesaba sobre el delantero de Estados Unidos, habilitándolo para jugar los octavos de final frente a Bélgica.
La medida despertó críticas desde la UEFA y desde el seleccionado belga, que cuestionaron el criterio utilizado. En ese contexto, Infantino buscó despejar cualquier sospecha sobre presiones externas. “Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Operan de manera autónoma, aplican el Código Disciplinario y deciden en base a las regulaciones y los hechos específicos. Su independencia es esencial para la credibilidad e integridad del fútbol”, afirmó.
El dirigente también respondió a las declaraciones de Donald Trump, quien había revelado que pidió revisar la expulsión del delantero. Infantino confirmó que habló con el presidente estadounidense, pero aclaró que ese contacto no influyó en el expediente. “Recibí una llamada del Presidente Trump, como recibo llamadas de jefes de Estado y funcionarios de todo el mundo. Le expliqué que había un proceso legal en curso y que la decisión sería tomada por los órganos competentes”, señaló.
Infantino insistió en que respeta las resoluciones disciplinarias, incluso cuando no coincide con ellas. “A veces me sorprenden, a veces estoy de acuerdo y a veces no. Pero siempre respeto la autonomía de los órganos que las toman”, expresó.
La resolución de la FIFA establece que la suspensión automática de Balogun queda en pausa durante un período de prueba de un año. El delantero podrá jugar ante Bélgica, aunque la tarjeta roja recibida ante Bosnia y Herzegovina sigue vigente. Si reincide en una infracción similar, la sanción original volverá a aplicarse junto con la nueva pena.
El organismo explicó que la decisión se basa en el Artículo 27 del Código Disciplinario, que permite suspender total o parcialmente la ejecución de sanciones. Sin embargo, el caso continúa generando debate en el mundo del fútbol, donde varios dirigentes advierten que podría sentar un precedente para futuras competiciones internacionales.